jueves, 27 de agosto de 2015

¡Tanto tiempo!

Seguimos con el Taller de Arte Orgánico como cada jueves. Hicimos muchas cosas pero también dedicamos tiempo a conversar, a pensar y jugar.
Realizamos sellos con frutas, verduras y hortalizas en medio de la muestra de Pablo Bernasconi y Tulio de Sagastizábal.

Hacer el Recorrido Acompañado por los museos nos había dejado pensando en muchas cosas: la pintura como ejercicio y el amor por la forma de Tulio; y la búsqueda de un ícono a partir de la fisonomía de un objeto de la vida cotidiana en Bernasconi.
Con mucha, mucha, información en la cabeza nos volvimos -pensando con todos los sentidos, la percepción y las formas- a nuestra hermosa sala taller a sellar con vegetales. También se nos vino a la cabeza Ofelia Rodríguez y ese dedicado gusto por el oficio de grabar. Pensamos en cómo se erosiona delicadamente la superficie de un morrón, un limón o un manojito de pencas de acelga cuando uno saca copias y copias.
La estética es la búsqueda: un morrón cortado transversalmente, estampa, casi seguro, algo muy parecido a un símbolo de la paz. Una manzana arenosa no plasma de igual forma el tatuaje acrílico que una de carnosidad firme.


Cuando uno realiza una práctica experimentando, también puede estar pensando en otras cosas. Nosotros empezamos a charlar de cosas diferentes acerca de los cultivos y terminamos hablando del agua.
A veces no nos damos cuenta de lo importante que es. ¿Cuánta agua hay en nuestro planeta? ¿Y en nuestro cuerpo? ¿Se vive distinto cerca de un río, del mar, una laguna, que estando lejos? ¿Cómo se vive en las zonas de secano?
Todo este gran planteo existencial nos hizo valorar el cuidado de nuestra huerta. Cada jueves vemos cómo van creciendo las lechugas, cuán estilizadas están las habas, cómo esas remolachas rebeldes se saltaron el surco y entre puerro y puerro ¡oh! una zanahoria, y entre las caléndulas que nacen como lenguas: otra zanahoria. Todo, todo este mundo de emociones y sorpresas gracias al sol; y al agua. 


Desde los comienzos del Mac (¡y antes también!), entre el grupo de trabajadores está Claudio. Esos días que los Museos están de cerrados por montaje preparándose para otras muestras, Claudio Redolfi circunda la zona de la sala taller: está pintando, acomodando luces, embalando obras. Cada tanto un jueves, su voz nos acerca alguna curiosidad o invento que la gente podría o debería hacer para cuidar los hábitos en el planeta: es artista y curioso, siempre está buscando. Para el taller de huerta es un integrante importante, nos ayudó a hacer una especie de caparazón de mosquitero para que los caracoles no nos coman los cultivos, costilla por costilla de filamento de ese armatoste alambrado.
El día que cambiaba los foquitos y nosotros hablábamos del agua se generó una especie de clase magistral de Claudio sobre los mares, la hidratación, el biogás y demases. Al terminar el intercambio, Juani, fascinado, le dijo mientras se iba: Profe, la próxima vengo a hacer las tareas de Naturales con vos.


El tema del agua, como hilo en esos días de taller, nos llevó  a culminar la actividad con la proyección de unos hermosos videos (como este y este otro) que tratan el tema hídrico desde la supervivencia, la cosecha y el espíritu.


Un jueves de frío trabajamos con el "ANIMALARIO UNIVERSAL DEL PROFESOR REVILLOD: ALMANAQUE ILUSTRADO DE LA FAUNA MUNDIAL" de Miguel Murugarren  y Javier Sáez Castán. Nos dedicamos a mirarlo, a armar las bestias más increíbles y a pensar en diseñar unas propias a partir de la pregunta: ¿cómo sería un híbrido animal-vegetal o un animal-vegetal- objeto?
Con recortes de revistas y animados por las fotos que nos mostró Santino del ligre (hijo de un león y una tigresa) nos dejamos llevar por la imaginación y luego por las especificaciones de los seres creados.
¿Qué come el “Lehuevo” de Dante? La “analfabota” de Clara, escucha música o solo lee y patalea? ¿Es tinto o blanco el Vinocrémano de Santino? ¿Viaja por el mundo el Avionelli el Juani?

Elegante Analfabota

Vinocrémano, el del buen vivir.


La Bienal hizo conmocionar a todo el Museo. Nos dimos el gusto de observarla en un recorrido acompañado de lujo,  ya que pudimos hablar con algunos de los artistas. Al principio con un poco de timidez, luego con mucha confianza, charlamos con Nicolás Radano, Carlos Ricci, Agustina Mihura, Alexis Minkiewicz y con uno de los jurados: Marcelo Marzoni.

A partir de las charlas se nos ocurrió una idea: hacer un recorrido acompañado a cargo de los niños integrantes del taller abierta al público infantil. Ya les contaremos la fecha, por lo pronto, ¡cada uno practica guiando a su familia por la Bienal!


Hasta hoy pasaron varios jueves: jugamos, vimos obras, hicimos unos dioramas muy elaborados... Mientras tanto... la huerta creció muchísimo.

Izquierda: hace un mes. Derecha: ¡Hoy, poderosa!

El día de hoy fue mágico. El artista Jorge Moyano vino a ayudarnos a hacer los espantapájaros en esta tarde cálida. El clima lindo también trajo de vuelta a Valen y a Martina ¡Alegría!

Jorge nos contó cómo trabaja y de dónde saca los materiales para sus obras. La tarde fue hermosa, de aprendizaje y juego. La ilustran las palabras de Dante, que ante una vocecita que preguntó “profe, esto está bien?”, él respondió: “Jorge no es nuestro profe, es un amigo nuevo que acabamos de conocer”

Toda la materia prima

Clarita ya casi lo termina.

Jere, Juani, Tobi, Marti, Dante, Clarita, Valen, Manu, Cata y Santino.


El jueves que viene el taller es abierto a quien guste venir, porque otro amigo de los Museos, Agustín Rodríguez, viene a mostrarnos su kamishibai y va a estar buenísimo. Los esperamos entonces el jueves 3 de Septiembre a las 18 hs. para ver y escuchar "Karatekas vs. Ninjas en Monte Hermoso".

Para despedirnos, los vamos a dejar con nuestra felicidad espantapájara en movimiento...

espantapájaros

















...y la imagen de nuestro primer rabanito, que nació así, en miniatura, porque lo sembramos muy cerca de la superficie, ¡pero igual nos hace muy felices su llegada!

Hasta la próxima!!

¡Bienvenido!