martes, 12 de abril de 2011

Museo de Arte Contemporáneo




El Museo de Arte Contemporáneo de Bahía Blanca, fue inaugurado el 11 de abril de 1995, en el espacio donde actualmente funciona el Museo de Bellas Artes, y el 11 de marzo de 2004, se traslada al nuevo edificio construido para este fin, en el terreno lindante. Es el primer museo del interior del país, dedicado exclusivamente a las manifestaciones de arte contemporáneo. En ese sentido, constituye no solo un espacio de libertad, sino también, un foro abierto a la discusión y reflexión de los problemas culturales de nuestro tiempo.

El anteproyecto fue realizado por los arquitectos Luís Caporossi y Andrés Duprat.
El proyecto y dirección de la obra estuvo a cargo del Departamento de Proyectos y Obras de la Municipalidad de Bahía Blanca, integrado por la ingeniera Dolores Hernández, arquitecta Mariana Gentilini y el Jefe de Departamento, ingeniero Jorge Schefer.

El 20 de marzo de 2000, comienza la primera etapa de construcción del edificio, realizándose la estructura del hormigón armado.
Como segunda instancia, el 17 de marzo de 2003, continuaron con la construcción de la obra: cimientos, mampostería, instalaciones eléctricas, sanitarias y aberturas.

El moderno edificio cuenta con una gran sala de exposiciones, adecuada especialmente para exhibiciones de arte contemporáneo, y actividades diversas como: seminarios, conferencias, talleres, espectáculos de danza, teatro, música, performances, etc.

El Patrimonio de ambos Museos, que se encuentra albergado en las mismas instalaciones, está constituido por una variada colección de más de ochocientas obras, obtenidas a partir de donaciones de los artistas expositores, otros particulares, y mediante la adquisición de los premios de las bienales de arte. Las obras – pinturas, esculturas, grabados, objetos, instalaciones, fotografías y video arte - , abarcan un período que va desde fines del siglo IXI hasta la actualidad.

Tanto el Museo de Bellas Artes como el de Arte Contemporáneo tienen por objetivo la comprensión de nuestro presente a través de propuestas plásticas. El primero de ellos, dedicado casi exclusivamente a la pintura argentina del siglo XX, nos permite, además, un entendimiento de la sensibilidad del siglo que pasó. Las muestras patrimoniales y retrospectivas que en él se realizan, de acuerdo a criterios curatoriales específicos, dotan a las obras de nuevos y enriquecedores significados.

Por su parte, el MAC brinda la oportunidad de indagar los procesos creativos actuales; apunta también al abordaje de la experiencia sensible desde la vida cotidiana. La experimentación, el riesgo, la ampliación de los márgenes, rasgos distintivos de las nuevas tendencias, son sus ejes vertebrales.